El objetivo
¿Asesino o escritor?
Hola, soy Jorantsal. En esta ocasión quiero proponerte un relato que escribí originalmente para la iniciativa de Mercedes de Santiago, “Las palabras de los viernes”. ¿Crees que el personaje activo es un asesino, alguien con aviesas intenciones? ¿O más bien alguien que busca un acicate para su imaginación, tipo un escritor en busca de personajes o historias que contar?

La mujer sentada justo frente a él llamó su atención desde el primer momento. La hora punta había quedado atrás y el vagón no estaba tan lleno, lo que le permitía observar cómodamente a cualquier pasajero de su elección sin el agobio y la masificación que se producían tan sólo un par de horas antes. Había establecido esa minuciosa rutina desde hacía meses. Viajaba cada mañana en un vagón distinto, en una línea diferente y en trayectos aleatorios, pero siempre a la misma hora.
La mujer elegida esa mañana no era ni joven ni vieja, rondaría los cuarenta. No era atractiva en exceso, pero sí que vestía con elegancia. Lo que llamó su atención fue el libro que leía. El hecho de que fuera un libro físico era un detalle, pero el título elegido ofrecía unas posibilidades muy interesantes. Se trataba de «El túnel» de Ernesto Sabato. En él, un hombre cuenta por qué mató a su amante.
¿Sería una mujer maltratada? No presentaba signos de violencia física, claro que no había nada que un maquillaje aplicado con destreza no pudiese ocultar o al menos atenuar. Sin embargo, no llevaba mucho aderezo en su rostro. ¿Y si fuese al contrario? Tal vez estaba planeando asesinar a su pareja. Quizá buscaba inspiración o comprobar si sus motivos eran lo suficientemente válidos.
Sacó una libreta y un bolígrafo del bolsillo de su chaqueta y empezó a garabatear unas notas. Sin lugar a dudas, su objetivo de hoy iba a darle mucho juego.


